Protocolo de acompañamiento para estudiantes con disforia de especie
Una sátira punzante sobre los límites de la inclusión educativa que hoy, encarnada en una nueva disforia, promete desbordar la paciencia de cualquier profesor. Pase, lea y ruja bajo su propio riesgo.
I. Fundamentación
Considerando las nuevas orientaciones de inclusión emanadas de la normativa vigente y la necesidad de asegurar un ambiente educativo libre de sesgos antropocéntricos, el establecimiento reconoce el derecho de los estudiantes a expresar su animalidad interior.
Este protocolo se sustenta en los siguientes pilares:
Enfoque de Derechos Interespecie: El colegio asume que la identidad es un constructo multiforme que trasciende las barreras biológicas de Homo sapiens. Por tanto, es mandatorio incluir el reconocimiento de los fenotipos y comportamientos animales que el estudiante manifieste en el tránsito hacia su verdadero ser, el que está determinado por su theriotipo.
Quiebre del Paradigma Antropocentrista: Se busca transitar desde una educación centrada en el alumno humano hacia una pedagogía del biocentrismo inclusivo, donde el relincho, el rugido o el aleteo sean consideradas manifestaciones legítimas de un lenguaje de expresión socioemocional.
Bienestar y Clima de Aula: Se reconoce que la represión de conductas instintivas (como el rascado, el acecho o la hibernación) genera una carga de estrés evitable. Este protocolo busca asegurar que cada estudiante, sin importar su lugar en la cadena alimenticia, se sienta seguro en su entorno escolar.
Marco Normativo Vigente: Este documento se alinea con la Circular N° 10 de 2026, emanada de la Superintendencia de Educación, que insta a los establecimientos a “ajustar sus reglamentos de convivencia para acoger la diversidad de especies animales presentes en el aula”.
II. De la identificación y el uniforme
Todo estudiante que presente disforia de especie (es decir, que se reconozca como perteneciente a una especie distinta a Homo sapiens) deberá informar a su profesor jefe mediante un escrito en que especifique su theriotipo y haga una descripción detallada de sus conductas de shifting. El documento deberá contener dos firmas: la de su apoderado y la del estudiante, pudiendo esta última ser reemplazada por la huella plantar, la impresión tintada de un tegumento (escamas, plumas o membrana alar) o una muesca de dentición o picotazo perforante, según la especie.
El establecimiento respetará el derecho del estudiante a ser llamado por el nombre común de su especie (por ejemplo, Tortuga, Panda rojo, Chanchito de Tierra) o por un apodo de manada (por ejemplo, Colmillo de Plata, Sombra del Arrayán, Aullido Austral o Garra de Cobre). Esta denominación será considerada en el libro de clases, al pasar la lista y para todo efecto oficial, incluyendo diplomas de honor y citaciones a dirección.
En la nómina de matrícula se habilitará un nuevo campo para que el apoderado especifique si su estudiante prefiere la atención de una clínica veterinaria en convenio en lugar de la enfermería escolar tradicional, especialmente en casos de descompensación de especie.
El cuerpo docente y los demás funcionarios tendrán prohibición de revelar la especie biológica del estudiante (Homo sapiens) o tratarle como tal sin el consentimiento expreso del apoderado, considerándose el uso forzado de la taxonomía humana como una vulneración a la integridad psíquica del menor.
Se permitirá el uso de accesorios de especie (cola, orejas, colmillos o escamas) siempre y cuando se respete la paleta de colores institucionales o se use un color neutro reglamentario (azul marino, gris o blanco), evitando texturas fluorescentes que distraigan la atención visual del resto del grupo curso.
En el caso de las especies que requieran caminar en posición de cuadrupedia (esto es, en cuatro patas), se sugiere el uso de guantes y rodilleras reforzadas y antideslizantes para disminuir el riesgo de lesiones, dejando constancia de que el Seguro de Accidentes Escolares podría no cubrir contusiones derivadas de conductas no contempladas en la biomecánica bípeda estándar.
En el caso de las especies con cola, se autoriza a los apoderados a realizar una incisión circular de un máximo de 5 cm diámetro en la parte posterior del pantalón o falda para la libre salida del apéndice caudal, siempre que los bordes estén debidamente rematados con una costura invisible que no comprometa el decoro ni la presentación personal del establecimiento.
Durante las estaciones de otoño y primavera, los estudiantes que experimenten muda de pelaje podrán asistir con el buzo institucional (preferentemente de tela sintética para facilitar el desprendimiento de fibras biológicas) con la finalidad de evitar crisis alérgicas en la comunidad educativa.
III. De la infraestructura y los espacios comunes
Se habilitará una zona del comedor de estudiantes para la alimentación silvestre. Dicha zona contará con alfombrillas lavables y mesas de altura regulable para permitir el consumo de alimentos en posición horizontal o braquial. El estudiante podrá solicitar el reemplazo de la bandeja de comida por un cuenco para facilitar el acceso a los alimentos, especialmente si su theriotipo los ingiere sin usar las extremidades superiores.
Queda estrictamente prohibido que los estudiantes que se perciban como felinos o caninos intenten cazar las palomas del patio, roedores de la bodega o la fauna doméstica colindante durante el recreo, por el riesgo de contraer salmonela, rabia o desencadenar conflictos con el grupo ambientalista del establecimiento.
Los estudiantes therian deberán seguir utilizando los baños convencionales, pero se les permitirá entrar rascando la puerta previamente para solicitar acceso según su necesidad instintiva de privacidad. Por razones de higiene, especialmente con la finalidad de evitar los casos de toxoplasmosis, no se permitirá el uso de cajas de arena, debiendo el estudiante adaptarse al uso del inodoro si su especie lo requiere.
Se permitirá el acurrucamiento en los rincones del patio, siempre queno se ubiquen en zonas de seguridad debidamente demarcadas para la evacuación en caso de sismo o incendio (Plan PISE).
Se autoriza el uso de las barras de calistenia y los juegos de prebásica para el ejercicio de especies arborícolas (monos, perezosos, ardillas) únicamente en horarios diferidos, con el fin de evitar que los estudiantes más grandes intimiden a los párvulos desde las alturas.
El establecimiento mantendrá los bebederos tradicionales, pero permitirá que estudiantes de especies de lengua larga utilicen dispositivos de hidratación por goteo o cuencos especiales situados a un costado de la Inspectoría General, evitando así el contacto directo de hocicos con las boquillas de uso común.
Se designará un área de bajo impacto visual junto a los árboles del patio trasero para que estudiantes de especies depredadoras puedan realizar prácticas de acecho simbólico. Se prohíbe el uso de esta zona para realizar emboscadas reales contra un profesor, especialmente si porta el libro de clases.
IV. De la evaluación y las adecuaciones curriculares
En la asignatura de lenguaje, los estudiantes que se autoperciban como especies nocturnas (búho, murciélago, mapache o felinos en general) tendrán la posibilidad de pernoctar en el establecimiento con la finalidad de leer el libro mensual o escribir sus ensayos. Los profesores del departamento implementarán un sistema de turnos para acompañarlos y asegurarse de que la iluminación de la biblioteca se mantenga en un nivel de lúmenes apto para la visión escotópica del estudiante.
En la asignatura de matemática, los estudiantes que se perciban como animales de especies que carezcan de la capacidad de abstracción numérica serán evaluados a través del trabajo con galletas de perro, ramas de eucalipto, semillas de maravilla o insectos de plástico. El docente deberá validar el resultado siempre que el estudiante logre agrupar los elementos por instinto de supervivencia o acumulación de invierno.
En la asignatura de historia, se permitirá que el estudiante rinda sus evaluaciones desde una perspectiva no antropocéntrica. Esto incluye el análisis de procesos históricos (como la Revolución Industrial o la Colonización) enfocándose exclusivamente en el impacto que estos tuvieron sobre el hábitat natural de su theriotipo y la pérdida de territorios ancestrales de caza y recolección.
En la asignatura de ciencias naturales, el estudiante podrá solicitar la eximición de las unidades de anatomía humana si estas le provocan alguna sensación de incomodidad. En su lugar, deberá preparar una exposición sobre la fisiología de su propia especie. Asimismo, queda prohibida su participación en laboratorios de disección de animales para evitar cuadros de estrés postraumático derivados de la observación de posibles congéneres.
En la asignatura de educación física, los estudiantes que se autoperciban como perezosos (Bradypus variegatus) tendrán derecho a un tiempo de 120 minutos para la ejecución de la prueba de 100 metros planos. Asimismo, los estudiantes que se autoperciban como guepardos (Acinonyx jubatus) tendrán derecho a un tiempo de 4 segundos.
En la asignatura de música, los aullidos, ladridos y gorjeos serán considerados como una forma de participación activa, siempre y cuando dichos sonidos se encuentren en la tonalidad definida por el docente y no superen la intensidad permitida (en decibeles) para evitar el colapso sensorial de compañeros que se identifiquen como especies de audición ultrasensible (como conejos o ciervos).
En la asignatura de artes visuales o tecnología, debido a su incapacidad para realizar actividades que requieran de motricidad fina, los estudiantes que se autoperciban como mamíferos ungulados (caballo, vaca, oveja, rinoceronte, hipopótamo, jabalí, etc.) podrán presentar obras de arte conceptual basadas en el rastro, el pisoteo de pigmentos naturales sobre tela o el modelado de arcilla mediante presión cefálica a modo de alternativa.
V. De la convivencia escolar
Los conflictos entre depredadores y presas se resolverán mediante la estrategia de la mediación escolar en un entorno neutral, prohibiéndose el uso de bozales a menos que sea estrictamente necesario para la seguridad de los integrantes de la comunidad educativa.
En el caso de que experimente una crisis de especie (por ejemplo, gruñidos excesivos ante una prueba de química, impulsos de trepar al mástil de la bandera durante un acto cívico o intentos de anidación con documentos de la UTP o inspectoría), el estudiante podrá retirarse al patio para realizar alguna actividad que lo calme (por ejemplo, excavar un hoyo de descompresión emocional, realizar un ronroneo rítmico dentro de una caja de cartón o practicar la inmovilidad absoluta bajo la sombra de un árbol de su agrado).
Se prohíbe estrictamente cualquier conducta de hostigamiento o acoso fundada en la jerarquía de la cadena alimenticia. El uso de punteros láser para distraer a estudiantes felinos, el lanzamiento de objetos para que estudiantes caninos los recuperen o la imitación de sonidos de depredadores para intimidar a especies presa será sancionado según el protocolo de maltrato escolar vigente.
La formación de agrupaciones sociales bajo la figura de manadas, jaurías o colonias deberá ser informada a la unidad de convivencia escolar. Estas organizaciones deben nombrar a un líder (macho o hambra alfa) que actúe como interlocutor oficial ante la Inspectoría General, asegurando que las dinámicas de grupo no deriven en disputas territoriales por el uso de las bancas del patio o sectores sombreados.
En situaciones de desorientación de hábitat, donde el estudiante intente abandonar el establecimiento siguiendo un rastro de olor o un impulso migratorio, el personal de portería deberá aplicar el protocolo de contención. Esto incluye el uso de un lenguaje calmado en una frecuencia acorde a la especie y el aviso inmediato al apoderado.
Para fortalecer la integración, se organizarán jornadas de sensibilización donde los estudiantes de theriotipos domésticos y silvestres puedan compartir sus experiencias de transición de especie. Estas actividades deben evitar el uso de disfraces que puedan ser considerados como apropiación cultural animal, priorizando siempre la autenticidad del pelaje o accesorio institucional.
VI. Tipificación de faltas
A continuación se presenta un desglose de la gravedad de las faltas según su naturaleza.
Faltas leves
Muda de pelaje, escamas o plumaje fuera de las zonas de aseo designadas según el nivel del estudiante.
Emitir onomatopeyas que interrumpan el normal desarrollo de una clase o de un acto cívico.
Olfatear excesivamente las mochilas, zapatos o colaciones de compañeros o funcionarios sin autorización.
Lamer vidrios, espejos o pizarras acrílicas dejando rastros evidentes de saliva que dificulten el correcto uso del material educativo.
Enterrar objetos (útiles escolares o colaciones) en los maceteros del patio o en sitios no autorizados.
Morder o tironear los cordones de los zapatos a un inspector de patio, a un docente o a otro funcionario durante el horario de recreo.
Consumir la ración de almuerzo directamente con el hocico, omitiendo el uso de cubiertos.
Faltas graves
Marcar o delimitar un territorio orinando sobre el mobiliario, las paredes o los vehículos de los funcionarios.
Propinar mordeduras o zarpazos a compañeros bajo la justificación de un instinto de caza o juego de camada no supervisado.
Trepar árboles, postes o techumbres del establecimiento sin la supervisión de un docente del establecimiento.
Realizar llamados de apareamiento durante el desarrollo de una clase o la aplicación de una evaluación estandarizada externa (por ejemplo, prueba SIMCE).
Almacenar presas vivas o muertas (roedores, insectos o lagartijas) dentro del estuche, la lonchera o el casillero como reserva alimenticia.
Promover la formación de jaurías o manadas con el fin de realizar acoso escolar territorial en el patio del colegio.
Negarse sistemáticamente a evacuar el hábitat (sala de clases) durante los simulacros del PISE alegando un estado de hibernación no verificable.
Faltas gravísimas
Organizar, participar o apostar en riñas de gallos, peleas de perros o carreras de caballos clandestinas en el patio del colegio.
Causar lesiones graves mediante el uso de prótesis de especie prohibidas (colmillos de acero, astas afiladas o aguijones artesanales).
Provocar una emergencia sanitaria producto de la proliferación de parásitos (pulgas, garrapatas o piojos) por falta de higiene personal.
Involucrar a estudiantes de nivel preescolar o primer ciclo de enseñanza básica en rituales de iniciación que incluyan el consumo de tierra o pasto.
Provocar un amago de incendio por la acumulación de material de anidación (paja, ramas o papel picado) en zonas de riesgo.
Suplantar la identidad de otro miembro del establecimiento mediante el uso de camuflaje mimético con la finalidad de obtener un beneficio personal.
Realizar un ataque de enjambre coordinado contra el inspector general u otro funcionario del establecimiento con la finalidad de impedir la aplicación de una medida disciplinaria.
En caso de incurrir en faltas gravísimas, el establecimiento abrirá un protocolo de Aula Segura Interespecie, el cual podría derivar en la reubicación del estudiante en un centro educativo con hábitat compatible o su derivación a un santuario de la naturaleza en convenio.
VII. Glosario técnico
Con el fin de evitar todo tipo de actos discriminatorios y prácticas que den cuenta de sesgos especistas, se establece el siguiente glosario bajo la premisa de que referirse correctamente a la animalidad del estudiante no es solo un ajuste administrativo, sino un acto de justicia educativa interespecie.
Theriotipo: Especie específica con la que el estudiante identifica su esencia no humana, autopercibiéndose en mayor o menor medida como perteneciente a dicha especie.
Shifting: Transición momentánea o permanente desde un estado de conciencia humano hacia uno animal, manifestado a través de cambios en la postura, fonación o instinto.
Especismo: Sesgo discriminatorio que asume la superioridad de los primates humanos sobre otras formas de vida.
Disforia de Hábitat: Sentimiento de malestar provocado por la permanencia prolongada en estructuras de concreto y ladrillo, en oposición a entornos boscosos, acuáticos o de sabana.


